Per aquestes casualitats de la vida ha caigut en les meves mans un llibre de Leszek
Kolakowski (2007. Por qué tengo razón en todo. Barcelona: Melusina.). Amb un títol així, resulta difícil resistir-se i més perquè quan era estudiant oficial (no com ara que sóc oficiós) ja havia llegit un llibre d'ell. M'encanten aquests tipus d'obres que posen a prova allò comunment acceptat o que no és dubtable. No sé el que vol dir ser d'esquerres o de dretes perquè mai m'he sentit identificat amb una direcció; em sembla ridícul i pueril pensar el mateix que tothom en tot, o quasi que tothom en quasi tot, i això és precisament el que implica reconeixer-se de dretes o esquerres. Les ganes de llegir-lo en fan sentir que estic en la direcció bona, en la crítica de mí mateix, ja que si fos un doctrinari, fugiria, o el llegiria per extreure els petits detalls errats (que n'hi ha, per cert). Com sigui, Kolakowski és la meva veu, la veu dels que busquen un món millor, comptant amb els altres, des de l'esperança i la humilitat. Us deixo un parell de fragments:
“(...) la panacea izquierdista contra todas las dolencias sociales –la propiedad estatal de los medios de producción- no sólo es perfectamente compatible con todas las plagas imaginables del mundo capitalista como por ejemplo la explotación del hombre, el imperialismo, la destrucción de la biosfera, la miseria, el despilfarro de los medios económicos, el chauvinismo y la persecución de las minorías étnicas, sino que además las complementa con un puñado de plagas de producción propia: el bajo rendimiento, la falta de estímulos económicos y, sobre todo, la autoridad ilimitada de una burocracia todopoderosa y la mayor concentración de poder que jamás se haya visto en la historia de la humanidad”
“Queremos una sociedad con una amplia autonomía de las pequeñas comunidades, ¿verdad? Y reclamamos una planificación económica centralizada. Piensa un poco, ¿cómo casas lo uno con lo otro? Exigimos el progreso tecnológico y deseamos unapoblación totalmente protegida; mirésmolo con lupa, ¿cómo conciliar las dos demandas? Postulamos una democracia industrial y queremos una gestión eficaz de las empresas; ¿no tienen que colisionar por fuerza nuestras exigencias? !Claro que no! En el cielo izquierdista nada colisiona con nada y todo tiene arreglo”
¿La guera en el oriente Medio y las reclamaciones de los palestinos? !Pero si es fruto del capitalismo¡ ¡Dejadnos hacer la revolución y el asunto se solucionará sólo!”
“¡Existe una respuesta simple y, para colmo, única para todo! (...) Es el pensamiento estándar de quienes han superado las miserables ilusiones del reformismo para inventar una màquina portentosa que solucionarà todos los problemas de la humanidad”
I així ens va!